Un regalo improvisado.

Últimamente estoy rodeada de mamis que se han puesto de acuerdo para dar a luz a sus bebotes, ¡enhorabuena a todas!.

Eso sí, como ando tan liada, eso significa tener que improvisar regalos express, y tener que apañármelas con lo que tenga a mano. Y es que llevo tiempo sin renovar material y parece que sólo me acuerdo cuando saco un rato y digo… ¡venga, voy a aprovechar y hago un detallito! (y pienso ¡ostras! a ver como lo hago que no tengo de ná…).

Por suerte, esta racha de locas parturientas (con todos mi cariño, of course) no me ha pillado del todo de nuevas, y tengo en casa un pequeño surtido de bodys a los que poder echar mano. Así que… ¡bodys para todas! jajajaja. Eso sí, con un body sólo no hago ná…

Así que, con pocos recursos pero mucho ingenio, os cuento como he hecho este detallito para una profesora de baile y apasionada de la música.

regalo body+caja

Como ya os he dicho, es una suerte tener bodys en la recámara para estas situaciones (os recomiendo hacerlo también con camisetas y tener algunas en casa, y a poco que tengáis un poco de vinilo heat transfer, os salvarán de más de un regalo de última hora). Pero aparte de los bodys, no tenía mucho más… Algunos restos de vinilo heat transfer, pero ni papeles, ni un washi molón… Un desastre…
Pero rebuscando y rebuscando, encontré una cartulina A3 blanca y pensé “esto es mi salvación”. Eso sí, a un sólo intento, porque cuando digo una, es una jajajaja.

Al final, me hice un esquema mental de lo que iba a hacer y junté estos materiales:
– Body gris
– Vinilo heat transfer amarillo
– Cartulina blanca A3
– Lámina de acetato
– Pegamento.

materiales

Lógicamente, la idea era ponerle algo mono al body, y hacerle un embalaje o cajita.

Tenía bastante claro la temática, la música, así que empecé con el body… Unas notas musicales, una frase… ¡Dímelo con música!.
Como ya os he enseñado en otros post como hacer camisetas con vinilo heat transfer, no me paro a explicarlo (pincha aquí para más info sobre como usar el vinilo heat transfer) y simplemente os enseño el resultado:

body

Y otra frase en el culete del body…

body atrás

Lo siguiente era intentar no dárselo en una bolsa del super, y hacer algo majo con la cartulina.

Así que, después de un rato tomando medidas al body, y perder el tiempo viendo todas los archivos de cajas que me he descargado, voy y decido dibujarme una a mi gusto.
Quería hacer una caja con ventana, y para eso tenía que hacerlo con las medidas del diseño que va sobre el body para que se viese por fuera.
Líneas, caos… y cuando la tengo terminada, me doy cuenta que voy a hacer Print&Cut y no he puesto marcas de registro. Y al activarlas… ¡ya no cabe!!
Por un momento pienso en el Pixscan, y me acuerdo de que no cabe un A3… Ya no gruño, que no hay tiempo… Mejor buscar soluciones… Así que, retoco el archivo, le quito la tapa a la caja, hago hueco para dos asas y… ¡listo!. Lo que iba a ser una caja, ahora es una bolsita (y con ventana).

Por último, busco un motivo de relleno musical, y añado unos títulos y un par de elementos para pegarle a la bolsita (podía haber aprovechado los huecos en blanco del documento para más elementos, pero ya le estaba dedicando más tiempo del que había planeado).

archivo

Con respecto al archivo me gustaría comentaros unas cosas para que las tengáis en cuenta:

– Mi documento es tamaño A3, y el tapete de corte el de 12×24 (no tengo el mat largo, pero lo que hago es pegar los dos tapetes que tengo con cinta).

– Como veréis, no he hecho el trazado compuesto de la ventana, y no se ve el agujero. El motivo es, que el corte lo va a hacer igualmente, y así me evito que si se desfasa un poquito el corte, no me salga parte blanca por no estar impreso.

– A todos los elementos les he dado un contorno externo que he rellenado del mismo color. La razón es la misma que en el caso anterior, para que si se desfasa el corte un poco, no salga parte de cartulina blanca no impresa.
Es bastante útil y no se tarda nada, y en mi caso al ser una caja que va impresa en color oscuro, que salgan líneas blancas quedaría fatal (y os recuerdo que en mi caso, sólo tenía una cartulina y no me podía arriesgar a que saliese mal). Eso sí, acordaros despuéss de marcar que no os corte estos desplazamientos, y sólo corte por las líneas originales de la caja (yo lo que hago es poner las líneas de trazo de los desplazamientos en otro color distinto, y dejar las que son de corte en rojo para que luego sea más sencillo seleccionarlas para elegir que cortar y que no).

– Resulta muy cómodo marcar las líneas de doblez como discontinuas, pero realmente, queda mejor si lo hacemos con plegadora. Y más en mi caso, que al hacer cortes sobre la parte impresa negra, se va a ver que la cartulina de base es blanca… Aún así, y por prisas, olvidé desactivarlas y me las cortó… ¡maaaaal!. Solución, siempre puedes darle con tinta en las dobleces para disimularlo.

Y dicho esto… A imprimir, cortar y pegar.
Por cierto, antes de ensamblar y pegar la bolsa, le coloqué el trozo de acetato que va en la ventana.
Y aquí el resultado…

bodyycaja

El body bien doblado cabe en la bolsita a la perfección. Eso sí, las asas me hubiese gustado que fuesen mas anchas.

bodyycaja2
bodyycajapordetrás

Y hasta aquí, la historia de un regalo improvisado.

La verdad, es que de todos los proyectos que hago, este no es uno del que me sienta muy orgullosa, ni que me parezca una maravilla, pero me parecía un buen ejemplo para que veáis:

– Que con pocos materiales también se pueden hacer muchas cosas.
– Que la Silhouette es una gran salvadora de regalos de última hora.
– Que yo también me lío, me equivoco e improviso. ¡Viva!
– Que no hay que olvidar, que por muy simplón que pueda parecerte un proyecto, no deja de ser algo personalizado, y sobre todo hecho con mucho cariño. ¡Aprende a valorar cada uno de tus proyectos!

Y dicho esto… ¡a seguir con mi frenética vida!

Saludos,
Ana.